jueves, 22 de marzo de 2018

"Mi vecina Breda"



La realidad se le hizo intermitente cuando abrió los ojos y los volvió a cerrar. Estaba terriblemente cansado y Morfeo vino a poner un poco de color en su vida y convertirle en un pintor de renombre. El cielo, rojo sangre, había puesto un toque impresionista en el exagerado realismo de la ventana. El espejo de la cómoda, roto en mil pedazos, se empeñaba en reproducirlo al más puro estilo cubista, y Breda acababa de rendir su entusiasmo debajo de sus sábanas buscando lanzas imposibles en un bodegón de naturaleza muerta. Breda era una ninfa que, diríase salida de un cuadro de Rubens, y se había pasado para ofrecerle su exuberancia barroca, pero Manolo estaba muy cansado y tenía todo su romanticismo hecho grumos en el puntillismo del gotelé. Se despertó sobresaltado. Eran la nueve de la mañana y había quedado con la vecina del quinto para pintarle la casa.


Primer premio el 20.03.2018 en el certamen "Escritores de Rivas", sujeto al lema "Soñando".

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