sábado, 15 de abril de 2017

"Micromanual para un suicida"



─¿Existe mayor infortunio que no saber cómo utilizar una silla? Ha de ser un simple instrumento de descanso, o quizás un trampolín para conseguir definitivamente una vida más placentera. ¡Ah, dilema despiadado que te aprovechas de la tibieza de mi espíritu!
─¡Por Dios, qué cara de muerto tiene usted.
─Dormido, no más.
─Pues resulta poco noble hacerse el muerto estando simplemente dormido. ¿Y dígame: tiene sueños?
─Soñar o no soñar, he ahí una nueva incertidumbre inútil. ¡Déjeme! Solo quiero acabar con la afrenta de arrastrar esta silla como un imbécil.
─Quizás ese papel que cuelga… ¿puedo ayudarle?… ¿me permite?…
(Leyendo)
«Enhorabuena por adquirir nuestra silla, especialmente recomendada para usted. (gestos de sentirse observado)
Instrucciones:
·         Asegúrese de tener cargada su voluntad.
·         Súbase. (Invitándole a hacerlo)
·         Cierre los ojos si siente vértigo.
·         Notará los primeros efectos con un encharcamiento de los ojos, un pegote de nostalgia en la garganta y el efecto Doppler en su piel con una desviación paulatina hacia el azul.
·         Si advierte síntomas de arrepentimiento, inicie un plan alternativo de escape que nos ha debido solicitar previamente.
·         De no ser así, utilice el recurso del pataleo e intente acudir urgentemente al psiquiatra».

(Oscuro, ruido de silla y grito)


Finalista en el I Concurso de La Redonda te Cuenta. El ganador fue llevado a escena el 25.03.2017. Publicado en un libro recopilatorio con los 20 finalistas más

No hay comentarios:

Publicar un comentario